¿Quién soy yo para juzgarlos?
¿Quién soy yo para
juzgarlos?
(Una opinión a la respuesta del Papa)
“Si una persona es gay
y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo? El
catecismo de la Iglesia católica lo explica de forma muy linda esto. Dice que
no se deben marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la
sociedad. El problema no es tener esta tendencia. Debemos ser hermanos.”
Las palabras anteriores fueron enunciadas
por su Santidad el Papa Francisco a la pregunta de los periodistas ¿Y el lobby gay? http://bit.ly/1u543g8 que aparece en el portal de La Nación.com
Siendo la cabeza de una organización religiosa cuyo fundamento es la
Biblia y cuya historia ha exaltado los valores éticos y morales durante siglos,
y teniendo por excelentes las enseñanzas de su Señor y Salvador Jesucristo, es
extraño e inconcebible que diga no estar en capacidad de analizar y dar un
veredicto más acorde con las Sagradas Escrituras, ni emitir un concepto que
armonice con las enseñanzas apostólicas (Ver carta de San Pablo a los Romanos
1:26-28).
Es totalmente contradictorio que una persona que practique la
inmoralidad sexual y declare que honestamente busca la voluntad de Dios no
proceda al arrepentimiento sincero, cambie su conducta y abandone semejante estilo de vida.
Ahora, ¿De qué buena voluntad habla? Si se trata de la buena voluntad
que es propia del pecador que busca el perdón de Dios para no volver a cometer
toda suerte de bajezas, ¡Qué bueno! (Aplausos). Pero si se refiere a la buena
voluntad para hacer las cosas que todo el mundo puede hacer, hasta el diablo
tiene tal voluntad con tal de no ser advertido.
Cuando una persona forma parte del clero eclesiástico y su estilo de
vida contradice las enseñanzas bíblicas está diciendo con sus hechos que el
santo evangelio no tiene valor alguno y que el anuncio apostólico de que “si
alguno está en Cristo es una nueva criatura” es falso. ¡Vaya forma de predicar
el evangelio por todo el mundo! (Ver 2 carta de San Pablo a los Corintios
5:15-21).
¿Se habrán olvidado de Sodoma y Gomorra? Y si dicen que es una leyenda
y/o un mito ¿Cómo pueden llamar a la Biblia palabra de Dios?
Si el sumo pontífice del romanismo no está en condiciones de juzgar el
“lobby gay” tampoco se encuentra habilitado para dar un dictamen sobre las
demás detracciones que se cometen en el mundo ya que todos los que cometen
tales actos también dicen buscar a Dios y tienen buena voluntad.
La gran verdad de que Dios “conoce
el corazón” es el arma más astutamente utilizada por Satanás para
adormitar la conciencia del ser humano diciéndole lo mismo que le dijo a Eva:
“No moriréis.” Aunque la sentencia bíblica jamás ha cambiado ni cambiará: “la
paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23).
No entiendo de qué manera o cuán lindo el catecismo romano explica la
tolerancia de la inmoralidad sexual entre sus ministros. ¿Será cierta semejante
herejía? Posiblemente, pues es lo que dijo “Su Santidad.” Puede ser que esto sea
cierto en el catecismo de ellos, pero jamás en la Biblia donde se condena esta
conducta y otras que son consecuencia de la corrupción moral del hombre. ¿Qué opina el lector?
Finalmente, la que está siendo marginada cada día es la predicación del
evangelio en tanto que el movimiento “gay” ha dado pasos gigantescos en las
instituciones legislativas; pues no se puede enseñar –con libertad- a favor de una vida de santidad. Ya miran mal
que se especifique que Dios creó la institución de la familia y que esta se
forma de la unión legítima entre hombre y mujer, y los hijos habidos en el
matrimonio. ¿Será que ya no leen ni
estudian el libro de Génesis? Cuando yo pasé por el cuarto año elemental esto
fue lo que aprendí en un colegio católico. ¿Qué pasó? O ¿Quién se ha sentado en
el Vaticano hoy?
¡Por favor su “santidad”! No nos diga que esa “tendencia” no es el
problema. ¿Cuál es entonces? Le aseguro que cualquier buen creyente que sepa
leer bien su Biblia se lo puede explicar. ¡Ya es el colmo! ¡Ya es el colmo! ¡Ya
es el colmo! Y no podemos seguir callando los que conocemos la verdad. ¡Alguien
diga algo por favor!
Nota: Para citar este artículo utilice el nombre del
blog y el artículo que aparece en la barra de dirección. http://www.novaexegesis.com/2014/10/quien-soy-yo-para-juzgarlos.html
Comentarios
Vivo continuamente como profesional lo que dices que cuando se dice Dios instituyó la familia conformada por un hombre y una mujer, lo miran mal. Es más ni siquiera es que lo miren mal, sino que lo discriminan y existen amenazas de pérdida de empleo. Eso es vulneración de derechos, dice la sociedad sin Dios, con religión en donde se predica a dios.